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Lamer el ano

¡10 consejos para hacer un cunnilingus alucinante!

¡Hola! Si ya has leído alguno de mis blogs, ya sabes que me encanta escribir sobre Poppers, juguetes sexuales y todo lo que gira en torno al universo erótico. Mi mundo gira en torno al placer, porque creo de verdad que un cuerpo satisfecho crea una mente satisfecha, y estoy aquí para divertirnos y para ayudarnos a todos a aprender algo nuevo por el camino.

Este martes te traigo algo un poco atrevido: estimulación oral centrada en el ano. Sí, estamos hablando de RIMJOB. ¿
¿Lo has probado antes? Tanto si eres un experto como si solo sientes curiosidad, estás en el lugar adecuado. En este blog, voy a compartir 10 de mis mejores consejos para darle a tu pareja un rimjob realmente alucinante.


¿Qué es Rimjob?

Si quieres darle un poco de sabor a las cosas en la cama y explorar algo un poco más atrevido, es hora de que te familiarices con el arte del «rimjob» o «rimming», también conocido como lamer o besar el ano de tu pareja, una forma fantástica de potenciar la estimulación anal. También tiene algunos apodos: «salad», «tossing», «anilingus»… llámalo como quieras, el resultado es el mismo: estimular oralmente el ano de tu pareja y darle puro placer.
El rimming no solo se siente increíble, sino que también puede generar confianza e incluso llevar a orgasmos intensos.

Vale, ya tienes lo básico; ¡ahora convirtamos ese beso negro en una experiencia alucinante que tú y tu pareja nunca olvidaréis!

1. Introducción al rimjob

lolipop

2. La importancia de la comunicación

Antes de que las cosas se pongan calientes, hay algo que siempre debe ser lo primero: la comunicación. Ya sea en el caso del beso negro o de cualquier otra forma de exploración sexual. Hablar abiertamente con tu pareja sobre los deseos, los límites y lo que os hace sentir cómodos no solo es importante, es esencial. Nunca debes dar por sentado que a tu pareja le gusta algo solo porque a ti te gusta. Lo que excita a una persona puede hacer que otra se sienta incómoda o incluso insegura. Por eso el consentimiento y el entusiasmo mutuo son la base de cualquier experiencia sexual positiva.

Empieza la conversación fuera del dormitorio. Haz preguntas abiertas como:

«¿Alguna vez has probado el rimming?» o«¿Hay algo nuevo que te gustaría explorar juntos?»

Mantener un tono desenfadado, divertido y respetuoso ayudará a reducir cualquier momento de incomodidad. Cuando las parejas se sienten escuchadas y respetadas, es mucho más probable que se abran y expresen sus verdaderos deseos. Recuerda: el consentimiento entusiasta es sexy. No es solo un «sí», ¡es un «¡por supuesto que sí!»

Además, hablar de los límites y las fronteras con antelación puede evitar posibles malentendidos o situaciones incómodas más adelante. Algunas personas pueden sentir curiosidad pero estar nerviosas, mientras que otras pueden tener límites muy claros. Eso está perfectamente bien: nadie debería sentirse presionado para hacer algo para lo que no está preparado. La comunicación no termina una vez que empiezas; es un proceso continuo. Pregúntale a tu pareja durante el acto con frases sencillas como«¿Qué tal se siente?» o«¿Quieres que siga?». Esto no solo demuestra que te preocupas, sino que puede hacer que el momento se sienta más íntimo y emocionante. No subestimes lo sexy que puede ser decir en voz alta lo que te gusta o pedirle a tu pareja que haga lo mismo.

Mostrarse vulnerable puede dar miedo, pero también es lo que genera confianza, y la confianza es lo que hace que explorar sea mucho más gratificante. Así que, antes de lanzarte de cabeza, tómate tu tiempo para conectar, comunicarte y asegurarte de que los dos estáis listos para la aventura. Una pequeña charla puede hacer mucho para que el beso negro (o cualquier experiencia nueva) sea más placentera, satisfactoria y alucinantemente buena.

3. Higiene y preparación para el sexo oral anal

Seamos realistas. Cuando se trata del beso negro, la higiene lo es todo. No solo hace que la experiencia sea mucho más placentera para ambas partes, sino que también es fundamental para que todo sea seguro y sin preocupaciones. El ano no es una parte del cuerpo cualquiera: es una zona que requiere un poco de atención extra antes de cualquier juego oral. Por suerte, prepararse para un beso en el ano no tiene por qué ser una odisea; de hecho, puede convertirse en una parte sexy de la excitación previa.

Empieza por lo básico:

  • Date una ducha: una ducha caliente ayuda a relajar el cuerpo, y limpiar bien la zona anal con agua y un jabón suave garantiza que todo quede fresco y huela bien. A algunas personas les gusta convertir la higiene en parte de los preliminares: ayudar a tu pareja a asearse puede ser íntimo, divertido y una forma estupenda de fomentar la confianza. Si no puedes ducharte justo antes del rimming, las toallitas limpiadoras sin perfume pueden ser una gran alternativa para refrescarte rápidamente.
  • Una ducha anal, para enjuagar suavemente el recto con agua tibia. Este paso no es necesario para el beso anal, pero a algunas personas les da más tranquilidad, sobre todo si tienen pensado explorar más a fondo los juegos anales. Solo recuerda: nunca te pases, ya que las duchas excesivas pueden irritar el delicado revestimiento del ano. Con uno o dos enjuagues es suficiente. La Asociación Americana de Salud Sexual también destaca la importancia de no alterar demasiado la flora bacteriana natural del cuerpo, ¡así que la clave está en hacerlo con suavidad!
  • El aseo íntimo también es una elección personal: algunos prefieren recortarse o afeitarse un poco la zona del ano, mientras que otros lo prefieren al natural. Aquí no hay nada correcto ni incorrecto, solo lo que os haga sentir más cómodos y seguros a ti y a tu pareja.

Por último, ten en cuenta también tu boca y tu cuerpo: lavarte los dientes antes, usar enjuague bucal y recortarte el vello facial ( si es necesario) también puede aumentar la comodidad de tu pareja. Usar protectores dentales o barreras con sabor también es una opción, sobre todo para quienes se inician en el rimjob o quieren reducir aún más los posibles riesgos para la salud. Aunque el rimming suele ser de bajo riesgo cuando se practica con una pareja sana y con buena higiene, sigue existiendo una pequeña posibilidad de transmitir infecciones como la hepatitis A, la E. coli o parásitos. Usar una barrera añade una capa de protección sin restar sensaciones.

4. Uso de la protección

Cuando se trata de juegos orales-anales, el placer y la seguridad deben ir de la mano. Literalmente. Una de las mejores formas de protegerte a ti mismo y a tu pareja durante el sexo oral anal es usando un dental dam. Si no has oído hablar de ellos antes, los dental dams son láminas finas y flexibles (normalmente de látex o poliuretano) que actúan como barrera entre la boca y el ano. Piensa en ellos como condones para el sexo oral: permiten disfrutar de todas las sensaciones, a la vez que reducen el riesgo de transmitir infecciones.

Aunque el riesgo de contraer una ITS por practicar el «rimming» suele ser menor que con el sexo con penetración, no es nulo. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) señalan que el «rimming» puede transmitir hepatitis A, B y C, herpes, VPH e infecciones intestinales como E. coli, Giardia o Shigella. Usar un protector puede ayudar a reducir drásticamente ese riesgo, sobre todo si le practicas sexo oral anal a alguien nuevo o no te has hecho pruebas de ITS recientemente. Puedes leer más sobre las recomendaciones de los CDC para practicar sexo oral de forma más segura.


Los protectores dentales son fáciles de usar: solo tienes que colocar la lámina sobre el ano y ponerte manos a la obra. Incluso puedes añadir un poco de lubricante a base de agua o con sabor para mejorar la sensación. Hay quien dice que, de hecho, aumenta el placer al reducir la fricción y aumentar la lubricación.

¿No tienes un protector bucal a mano? En caso de apuro, puedes hacerte uno tú mismo cortando un condón o incluso usando film transparente que no sea apto para el microondas (aunque esta opción no ofrece la misma fiabilidad en cuanto a protección).

Rimjob, prácticas seguras: ve sobre seguro con el lubricante a base de agua a la izquierda y los condones a la derecha. Imágenes a todo color.

Por supuesto, usar un método anticonceptivo es una decisión personal. Algunas parejas que llevan una relación monógama a largo plazo pueden decidir que se sienten bien sin él, sobre todo si han hablado con franqueza sobre la salud y las pruebas. Pero cuando se trata de encuentros esporádicos o de nuevas parejas, siempre es mejor ir sobre seguro.

Las medidas de protección no tienen por qué arruinar el momento del sexo anal; de hecho, pueden mejorarlo. Saber que estás siendo responsable y que te preocupas por tu pareja fomenta la confianza, lo que hace que la experiencia sea aún más excitante. Al fin y al cabo, no hay nada más sexy que sentirse seguro, respetado y libre para dejarse llevar.

5. Técnicas y movimientos del sexo oral anal

Vale, ahora que ya hemos hablado del qué, el porqué y cómo prepararse. Pasemos a la parte divertida: la técnica. Hacer un buen rimjob no consiste en lanzarte con la lengua y cruzar los dedos. Como cualquier tipo de placer oral, es un arte. Rimjob: la clave está en ir despacio, prestar atención a las reacciones de tu pareja y descubrir qué es lo que la derrite.

  • Empieza con besos suaves y lametones alrededor de las nalgas y los muslos. Esto crea expectación y permite que tu pareja se relaje y disfrute de la experiencia.
  • Cuando por fin te acerques al ano, empieza con lametones suaves y provocadores por los bordes: piensa en círculos suaves o toques ligeros con la lengua. Puedes probar con movimientos de arriba abajo, giros en espiral o incluso ejercer una presión con la punta de la lengua justo en el centro. Cada cuerpo es diferente, así que lo importante es experimentar.
  • Usa las manos para separar suavemente las nalgas o estimular otras zonas erógenas al mismo tiempo, como la parte posterior de los muslos, la zona lumbar o incluso llegar hasta los genitales.

Lamer el ano. ¿Hacer varias cosas a la vez en la cama? ¡Siempre es un acierto!

No subestimes el poder del ritmo y la cadencia. A algunas personas les gustan las caricias lentas y sensuales, mientras que otras buscan una estimulación más intensa y rápida. Ve variando. Empieza despacio y ve aumentando la intensidad poco a poco; luego, baja un poco el ritmo y juega con la expectación. Este juego de «tirar y soltar» crea un efecto de «edging» que puede volver loco a tu pareja.

Y no te olvides de tus oídos, porque son tu mejor herramienta. Presta atención a los gemidos, a los cambios en la respiración o a las señales verbales. Si tu pareja arquea la espalda o se agarra a las sábanas, es que lo estás haciendo muy bien. Anímala a que te guíe, ya sea hablando o moviéndose al compás de tu ritmo. No solo estás lamiendo, sino que te estás sintonizando.

Al fin y al cabo, no hay una fórmula mágica que sirva para todo. La técnica más eficaz es estar presente, conectado y atento a las necesidades de tu pareja. Con un poco de creatividad y mucha acción con la lengua, convertirás el rimming en algo verdaderamente inolvidable.

6. Centrarse en la relajación

Dejemos una cosa clara: el rimming no es solo cuestión de técnica, sino de química. ¿Y cuál es la base de una buena química? La relajación y la confianza. Cuando tu pareja se siente segura, cómoda y totalmente a gusto, su cuerpo está mucho más receptivo al placer, sobre todo cuando se trata de algo tan íntimo y vulnerable como el rimming.

Prepararse para el sexo oral anal también es una forma de mindfulness. Crear un ambiente tranquilo, acogedor y abierto es tan importante como la habilidad a la hora de lamer. Un hombre negro meditando en una cama grande. Relajado.

El ano no es solo un punto erógeno físico. También es un punto erógeno emocional. La tensión, el estrés o la inseguridad pueden impedir que la experiencia se viva al máximo. Por eso, dedicar tiempo a crear un ambiente tranquilo, acogedor y abierto es tan importante como saber lamer bien.

Piensa en ello como en crear el ambiente adecuado: baja las luces, pon música sensual y hazle saber a tu pareja que este es un espacio libre de juicios donde él o ella tiene el control.

La confianza entre los socios lo es todo aquí. Cuanto más seguro se sienta alguien emocionalmente, más se relajará su cuerpo de forma natural, y eso es fundamental para disfrutar del rimjob. Anímales a respirar profundamente, a relajarse y a concentrarse en las sensaciones. Es posible que algunas personas se sientan cohibidas o nerviosas al principio, sobre todo si es su primera vez. ¿Tu papel? Sé paciente, tranquilízales y mantén el contacto. Elogia su cuerpo, pregúntales cómo se sienten con susurros suaves y déjales claro que estás disfrutando de verdad cada momento.

Los preliminares también pueden ayudar a relajarse. Besarse, darse masajes o, simplemente, dedicar un rato a estimular otras partes del cuerpo antes de pasar al beso anal permite que el sistema nervioso entre en «modo placer». ¿Y si tu pareja aún no está preparada? No pasa nada. A veces, el simple hecho de saber que estás dispuesto a explorar nuevas cosas sin presionarle puede ayudarle a sentirse más relajado con el tiempo.

Según los expertos en bienestar sexual, la relajación permite que los músculos del suelo pélvico se relajen, lo que no solo aumenta la comodidad, sino que también puede incrementar considerablemente el placer y las sensaciones durante el sexo anal. Aquí no solo se trata del cuerpo, sino también de la confianza, la respiración y la conexión.

Así que tómatelo con calma. Deja espacio para las risas, los besos, los descansos y el contacto visual. Las mejores mamadas anales no se dan cuando vas persiguiendo un objetivo, sino cuando estás presente en el momento, totalmente conectado con el placer que estáis compartiendo.

7. Usar las manos y los juguetes

Si estás listo para llevar tus habilidades en el sexo oral anal al siguiente nivel, aquí tienes un consejo jugoso:

  • No te limites a usar la lengua: utiliza las manos o incluso algunos de tus juguetes favoritos. Variar un poco puede hacer que la experiencia pase de «¡Vaya, qué bien se siente!» a «¡Por Dios, ¿qué acaba de pasar?!».

Mientras tu boca se dedica a hacer magia alrededor del ano, tus manos pueden explorar el resto del cuerpo de tu pareja. Acaricia suavemente sus muslos, aprieta sus nalgas, estimula sus genitales o masajea con delicadeza la zona lumbar y las caderas. Estos toques adicionales hacen que el cerebro se acelere, creando una experiencia sensorial en varias capas que amplifica el placer. A algunos les encanta una presión lenta y firme con las palmas, mientras que otros se vuelven locos solo con las yemas de los dedos acariciando su piel. Explora. Cambia un poco las cosas. Sé divertido.

En lo que respecta a los juguetes, hay todo un mundo de diversión esperando a que lo descubras. Piensa en plugs anales pequeños y aptos para principiantes, vibradores de bola o juguetes con bolitas que pueden intensificar las sensaciones sin resultar abrumadores. Si tu pareja se siente cómoda, introducir un juguete bien lubricado y apto para el uso corporal durante el rimming puede provocar una estimulación profunda en todo el cuerpo, sobre todo si sincronizas los movimientos de la lengua con los del juguete.

*Recuerda: todo lo que se acerque al ano o se introduzca en él debe ser seguro para el uso anal, es decir, debe tener una base ancha o un cordón de extracción para que no se «pierda» accidentalmente.

La higiene es imprescindible en este caso. Desinfecta siempre los juguetes antes y después de usarlos, y ponte guantes nuevos si vas a usar los dedos. Especialmente si piensas alternar entre la estimulación anal y la genital. Un buen lubricante a base de agua o híbrido es esencial para la comodidad y el placer. Y, por supuesto, consulta con tu pareja antes de añadir nada nuevo a la mezcla. La comunicación es clave.

Combinar el sexo anal con otras formas de estimulación convierte toda la experiencia en una aventura erótica, una que combina intimidad, sorpresa y entrega total. Así que adelante, coge ese juguete, deja que tus manos vaguen y descubre lo bien que puede sentarse ese «extra».

8. Posturas cómodas para el sexo oral anal

La comodidad es fundamental cuando se trata del sexo anal. Tanto para quien lo practica como para quien lo recibe. La postura adecuada puede hacer que la experiencia sea más fluida, más relajada y mucho más placentera. Así que no tengas miedo de experimentar para encontrar lo que mejor se adapte a vuestros cuerpos y a vuestro estilo. Las posturas más populares y accesibles son:

  • Inclinado hacia delante: tu pareja puede inclinarse sobre la cama, el sofá o incluso el respaldo de una silla. Esto te facilita el acceso y le permite relajarse apoyándose.
  • Tumbado boca abajo (también conocido como posición prona). Es ideal para quienes les gusta sentirse con los pies en la tierra y seguros.
  • Postura de rodillas al pecho estando tumbado boca arriba
  • a lo perrito, con un toque de diversión oral. Y para disfrutar de la máxima intimidad y el contacto cara a cara
  • La postura de cucharita de lado te permite estar cerca sin dejar de tener libertad de movimiento.
Diferentes posturas para el beso negro. Un hombre sentado en la cama, de rodillas y con unos calzoncillos blancos puestos.

Elijas lo que elijas, asegúrate de que sea cómodo, sostenible y ajustable. Usa cojines para apoyar las caderas, las rodillas o la zona lumbar si es necesario. Cuanto más apoyado se sienta tu pareja, más podrá relajarse y disfrutar plenamente de la experiencia.

9. Paciencia y progresión gradual

Cuando se trata de practicar el sexo oral anal que realmente deje boquiabierta a tu pareja, no hay prisa. De hecho, la paciencia podría ser tu mejor arma. El sexo oral anal es un acto profundamente íntimo: requiere confianza, relajación y estar en sintonía con lo que te dice el cuerpo de tu pareja. Empieza despacio. Usa tus manos, tu aliento, besos suaves y lametones provocativos para crear el ambiente adecuado, en lugar de lanzarte directamente a la acción.

Cada persona es diferente. Hay quienes son muy sensibles y necesitan tiempo para acostumbrarse a la sensación. Puede que otros quieran intensidad desde el primer momento. Presta atención al lenguaje corporal, escucha los sonidos y anima a tu pareja a que te guíe. No solo estás dando placer físico, sino que estás creando una conexión y expectación, segundo a segundo.

La progresión gradual también facilita ir incorporando más estímulos —quizá añadiendo un dedo, un juguete o combinándolo con caricias genitales una vez que tu pareja esté bien excitada—. Es como el «edging», pero para los juegos orales-anales: la lentitud es sexy, y la paciencia convierte lo bueno en algo inolvidable.

10. Cuidados posteriores al sexo oral anal

Cuando los gemidos se apaguen y las sábanas se calmen, no te limites a dar media vuelta y dar por terminada la noche: los cuidados posteriores son importantes. Al igual que cualquier otra forma de juego íntimo, el rimming puede dejar a alguien con una sensación de apertura, vulnerabilidad e incluso euforia. Un poco de cariño después ayuda a asimilar la experiencia y a profundizar la conexión que acabáis de compartir durante el rimming.

Empieza por lo básico: ayuda a tu pareja a asearse, ofrécele una toalla caliente o daos una ducha juntos. Si habéis usado juguetes, límpialos con un desinfectante apto para el contacto con la piel. Si habéis usado un protector bucal, deshazte de él como es debido y quizá cámbialo por una manta para acurrucarse y un poco de agua.

Pero el cuidado posterior no es solo físico, sino también emocional. Tómate un momento para ver cómo estás: ¿Te gustó? ¿Hay algo que te gustaría que hubiera más o menos la próxima vez? Estos pequeños momentos de reflexión fomentan la confianza, la cercanía y la seguridad para jugar en el futuro. Además, hay algo tan bonito en abrazarse, besarse o reírse juntos justo después de una sesión intensa. Es como un«gracias»silencioso por habernos dejado ir allí.

Porque, al fin y al cabo, el mejor sexo no se reduce solo a los cuerpos: se trata de sentirse visto, seguro y satisfecho.


Resumen de Rimjob

Bueno, queridos lectores aventureros, hemos recorrido todos los entresijos de cómo hacer un cunnilingus anal alucinante. Recuerda: las claves para alcanzar un placer sin igual son la comunicación, la confianza y una pizca de creatividad. ¡Disfruta de la experiencia con la mente abierta y la lengua dispuesta!

Y si quieres llevar tus momentos de diversión a otro nivel, te recomendamos que te adentres en el mundo de los Poppers. Pueden intensificar las sensaciones y añadir un toque de emoción extra a tus momentos íntimos. ¿Te pica la curiosidad? ¡Echa un vistazo a nuestra selección en HuskyBearPoppers y descubre cómo llevar tu placer a nuevas cotas!

Nos vemos el próximo martes, cuando nos sumergiremos en algunas ideas emocionantes de juegos de rol que explorar.
Hasta entonces, cuídate, mantén viva tu curiosidad y, sobre todo, ¡diviértete!

Con cariño, Bear.

Este blog refleja la experiencia personal y el conocimiento comunitario de nuestros autores. No constituye asesoramiento profesional ni médico. Si tiene alguna condición de salud o toma medicamentos, consulte a su médico antes de probar cualquier cosa descrita aquí.

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